Más vale gracia y bondad que hermosa cara y vanidad
Últimamente he retomado una telenovela que vi en su momento cuando se emitió por primera vez en España, y que quería volver a ver desde hace tiempo por los buenos recuerdos que tenía de ella. La telenovela en concreto es Soy tu dueña (2010), protagonizada por Lucero y Fernando Colunga y antagonizada por Gabriela Spanic y Sergio Goyri, un remake de La dueña (1995) que profundiza aún más en los personajes. En mi opinión, esta telenovela no es nada sin sus antagonistas, pues la demente de Ivana Dorantes y el malnacido de Rosendo Gavilán son villanos inolvidables.
Entre el elenco maravilloso de personajes que tiene se encuentra el de Iluminada, interpretada por Fátima Torre, que si ya la primera vez que vi la serie se quedó en mi corazoncito, esta vez se lo lleva entero para ella. Y es que he encontrado en Iluminada ese referente femenino por el que ahora nadie da dos duros pero que debería serlo todo.
Iluminada es una adolescente que trabaja como empleada doméstica en la casa de la hacienda Los Cascabeles, ya que Rosendo Gavilán, el capataz y amante de su madre Crisanta, convenció a esta última para ello y poder así conseguir un tiempo a solas con la niña para poder abusar de ella. Sus planes quedan frustrados cuando Valentina Villalba, la dueña, vuelve inesperadamente de la capital, lo pone en su sitio y lo hecha de la casa, en la que estaba viviendo sin permiso. Desde entonces, Iluminada se queda trabajando al lado de la dueña y se volverá una de sus incondicionales, defendiéndola de todas las difamaciones que corren sobre ella en el pueblo.
Cuando alguien ve la telenovela, los personajes femeninos principales son los que acaparan cierta atención de las mujeres: Valentina por su carácter fuerte e indómito, e Ivana por pérfida y maquiavélica. Ambas se vuelven también dos referentes a la hora de vestir por los atuendos tan llamativos que usan a lo largo de la serie: la dueña con su aspecto de vaquera con pantalones, camisas y chalecos que dejan ver el escote y su sombrero; Ivana con sus vestidos ceñidos, cortos y escotados mucho más coquetos. Y ante dos formas de vestir tan llamativas, si prestamos atención, podemos ver al fondo a Iluminada: trenzas con lazos, camisas modestas muy cuquis, faldas largas y delantal.
Iluminada representa un ideal de mujer modesta, inocente y leal, que cuida y protege a los suyos incluso cuando ella resulta ser tremendamente vulnerable, lo cual hace que su valentía resalte aún más entre sus cualidades. También tiene sus defectos, es chismosa y pronto le cunde el pánico, pero sus virtudes tienen mucho más peso.
En contraste tenemos a Valentina e Ivana. La primera es una gran persona, pero sus experiencias la dejan guiarse por el rencor y la amargura hasta el punto de tratar a los demás de maneras injustificables que le granjean el apodo de «la víbora» en el pueblo. Ivana es lo opuesto, va de santa o mosquita muerta y te mete la puñalada por la espalda. Y aunque ambos personajes son parte de lo que hace a esta serie tan buena, en la vida real hacen falta menos dueñas e Ivanitas, y más Iluminadas con las ideas claras.
Esto me recuerda a algo que mi tutora y profesora de francés del instituto nos dijo una vez. Según ella una mujer bellísima tiene poco valor si es mala persona, y es preferible una mujer noble y sincera que aunque no sea una belleza despampanante, sea mona.



Buena entrada, tiene que ser una serie muy agradable de ver y entretenida
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